crisis económica. malas perspectivas para la oferta complementaria durante la temporada alta
F. GUIJARRO. PALMA.
El recorte que este año se va a dar en la duración de temporada turística y en el gasto que realizan los visitantes va a provocar que muchos negocios de la oferta complementaria no consigan sobrevivir tras este verano, según coinciden en señalar todas las patronales isleñas. Un número apreciable de comercios, bares, restaurantes y discotecas cerrarán definitivamente sus puertas en 2009, según se pronostica, e incluso puede que algunos de ellos ni siquiera consigan abrir durante los próximos meses.
Los presidentes de las asociaciones de comercio y de salas de fiestas de Caeb, Bartolomé Servera y Pedro Vidal respectivamente, junto al máximo responsable de Pimem y de su sectorial de restauración, Juan Cabrera, destacan que las perspectivas para este verano distan mucho de ser optimistas, una vez que muchos hoteleros han anunciado su intención de no abrir sus puertas hasta iniciado el mes de mayo, a lo que se suma el temor a que los niveles de ocupación de octubre sean bajísimos.
Los responsables de dichas patronales señalan que una temporada turística que debía durar siete meses se puede quedar reducida a poco más de cinco, lo que va a conllevar un duro recorte en los ingresos de la oferta complementaria. Pero además, Cabrera subraya el fuerte incremento de la oferta hotelera del ´todo incluido´ que se está registrando en muchas zonas turísticas, lo que conlleva un importante recorte del gasto que los visitantes realizan.
Esta caída en sus ingresos va a conllevar la desaparición de un número apreciable de establecimientos de temporada, de carácter más extendido en el caso de los comercios y que en el caso de las discotecas se centrará más en los locales de pequeño tamaño.
Respecto a los bares y restaurantes de zona turística, la gravedad de la situación va más allá de la quiebra al final del verano, y tanto Cabrera como el presidente de Restauración-Caeb, Antoni Mas, apuntan de que van a darse casos de empresas que ni siquiera lleguen a abrir sus puertas.
Cierre del crédito
Juan Cabrera indica que los beneficios registrados durante el verano pasado son claramente insuficientes para cubrir las inversiones necesarias para poner en marcha una nueva temporada, ya que "en estos momentos los proveedores ya no fían, y hay que pagar al contado", a lo que se suma la contratación de personal. Otros años este problema puntual de liquidez se solventaba mediante la petición de un crédito que se pagaba con los ingresos que se conseguían durante el verano. Sin embargo, tanto el presidente de Pimem como Bartolomé Servera insisten en que las entidades financieras siguen concediendo sus prestamos "con cuentagotas". Por ello, se insiste en que algunos establecimientos ni siquiera podrán abrir.
Servera no ocultó su indignación ante las opiniones que "más que excesivamente optimistas son estúpidas" y que no reconocen la gravedad de la crisis. Según el presidente de Afedeco, lo grave es que esos mensajes provengan de dirigentes empresariales, y apuntó que ello provocó su dimisión como vicepresidente de la Caeb.