reportaje. Protección Civil/Conmemoración
ROSA FERRIOL. PALMA.
Aina Maria Vadell es la monitora del esplai L´Encarnació que el 19 de abril del año pasado fue alcanzada por un coche que se saltó un semáforo de peatones en verde mientras un grupo de niños de entre diez y doce años cruzaban la calle Eusebio Estada. Por suerte, Aina tuvo tiempo de empujar a los pequeños y salvarles de ser atropellados por el conductor imprudente. Ella recibió todo el impacto. Tras un mes en coma, otros treinta días hospitalizada y una dura recuperación, ahora vuelve a estar con los niños.
Con motivo del día de Balears, el Govern la condecoró con la medalla al mérito de protección civil con distintivo rojo. Al encontrarse hospitalizada debido a una segunda operación por el accidente, no pudo acudir al acto. Ayer fue recibida en audiencia por el president Francesc Antich en el Consolat. Aina Maria Vadell, quien fue acompañada por su hermana Maria Teresa, aseguró que estaba muy contenta y agradecida por el conjunto de distinciones que recibe tras salvar la vida a los chicos de su esplai. "Quiero que todas estas medallas sirvan para que los ciudadanos tomen conciencia de lo importante que es tener precaución e ir con cuidado por la carretera", sentenció.
Con el rostro emocionado, Vadell recordó el trágico sábado que fue alcanzada por un vehículo. Por la mañana, los chicos y ella estuvieron desarrollando diversas actividades en la Plaza de España. En el retorno a la sede del club, un coche no vio el semáforo del paso de peatones. La monitora estaba en medio de la calle haciendo pasar a los niños y cuando vio el coche los empujó para evitar que fueran atropellados. Ella no tuvo tiempo y el coche la lanzó sobre otro vehículo y luego cayó al suelo con la cabeza.
"Por suerte el coche no atropelló a ningún niño y el golpe lo recibí yo porque un niño no hubiera logrado sobrevivir", contó Vadell.
A pesar de que estuvo un mes en coma y que sus padres tuvieron que escuchar día tras día la misma frase de los médicos de que si supera estas 24 horas podremos deciros algo, Aina Maria Vadell hace prácticamente la misma vida de antes.
Aunque en un primer momento los médicos no le recomendaban continuar sus estudios, la monitora sacó todas sus fuerzas para conseguir realizar las mismas actividades. "Al salir del hospital no podía andar sola, pero fui a rehabilitación todo el verano y me ayudó a coger fuerza y agilidad". En septiembre volvió a empezar como monitora del club de L´Encarnació. Eso sí, se lo ha cogido con "más calma".
Actualmente sigue sus estudios en la universidad y está cursando segundo de Fisioterapia. Otra de sus pasiones es el básquet pero por recomendación médica, deberá esperar un año para coger de nuevo la pelota y salir al terreno de juego.
Ayer ya se encontraba totalmente recuperada de su última intervención quirúrgica. Le tuvieron que volver a implantar un hueso del cráneo que le quitaron debido al accidente. La operación fue a finales de febrero y en su visita con el president Antich, la monitora contó que estaba muy bien y muy agradecida por todos los reconocimientos recibidos.