MATEU FERRER. PALMA.
El Bloc per Mallorca dejó ayer claro que el plan director sectorial de carreteras aprobado inicialmente por el Consell no saldrá adelante si mantiene muchos de los actuales proyectos. Su portavoz, Biel Barceló, aseguró que el plan "sólo se aprobará si se consensúa" con UM y PSOE -máxime desde que la gestión en el departamento de Carreteras "está bajo sospecha"- y, ante los cambios de calado que augura, reclamó "una nueva exposición pública".
El Bloc ha presentado 36 alegaciones en las que exige la retirada de todas las nuevas autopistas o autovías previstas, entre las que destacan las de Llucmajor-Campos y Manacor-Sant Llorenç. También se opone a la ampliación a 6 de los carriles de la autopista Palma-Inca, el desdoblamiento de Peguera a Andratx -que sustituye por mejoras en el trazado-, y el proyectado desde allí al Port d´Andratx.
En cuanto a las rondas y variantes, el Bloc pide la supresión de algunas al considerar que la carga de tráfico en la zona no las requiere: Es el caso de la sur de Artà y la de Felanitx, la de Selva-Caimari y la de Santa Margalida, o las dos -sur y oeste- de Manacor. El Bloc sí considera prioritaria la ronda norte de Inca o la sur de Campos.
Respecto al segundo cinturón de Palma, la coalición reclama "redimensionar el proyecto ya consensuado", adaptándolo a las necesidades de Son Ferriol y otros núcleos afectados.