TOMÁS ANDÚJAR
Como el PP ha desistido sospechosamente de su labor de oposición en el Consell de Mallorca y los partidos del Pacte de Progrés protegen por puro afán de supervivencia a sus socios de UM, Gonzalo Aguiar sigue dirigiendo el departamento insular de Carreteras como si no hubiese tenido ante sus narices (en el mejor de los casos) uno de los escándalos de corrupción más groseros de los últimos tiempos, que ya es decir. La izquierda mallorquina, toda, está cargando con el peso de otros porque les necesita para mantener el poder y Francina Armengol deja pasar el tiempo antes de tomar decisiones sobre su vicepresidente Pascual y el aún director de Carreteras. Si la hoy presidenta estuviera en la oposición, hace más de una semana que clamaría, con razón, por la inmediata destitución de los responsables políticos del caso Peaje. Después de sus denuncias de la pasada legislatura, su pasividad actual la desacredita.