FELIPE ARMENDÁRIZ/J.F. MESTRE. PALMA.
Francisco Orejudo Martínez, el ingeniero jefe de Carreteras de Mallorca, rechazó ayer por la tarde haber usado medios y fondos destinados a la reforma de la carretera de Manacor para construir un centro de meditación y artes marciales sobre una finca de su novia, situada en la localidad de Búger. Orejudo fue interrogado durante varias horas por el fiscal anticorrupción Pedro Horrach y agentes policiales en la Jefatura Superior. Orejudo, que también es uno de los dirigentes en Balears de la asociación Pachi-Tanglang, fue arrestado el lunes y está acusado, al igual que los principales encausados en peaje, de malversación de caudales, falsedades documentales cohecho y otros posibles delitos.
El ingeniero, que es el número tres en el organigrama del departamento insular de Carreteras, rechazó de forma contundente haber hecho obras en propiedades suyas o de su asociación a cargo de las empresas participantes en el desdoblamiento de la antigua carretera comarcal C-715. El alto funcionario, defendido por Gabriel Garcías, negó también haber cobrado dinero en efectivo de la UTE, o haberla favorecido en algunos aspectos relacionados con el proyecto.
Orejudo era el encargado de supervisar la construcción de la especie de autovía en que se convirtió la vieja carretera de Manacor. Hoy por la mañana está previsto que pase a disposición del juzgado de guardia de Palma, el número 9.
Gabriel Mestre, defendido por Josep de Luis e Isabel Fluxà, habría admitido en su declaración que personal y empresas vinculadas al desdoblamiento hicieron trabajos particulares en su finca rústica de Petra, una propiedad donde se levanta una casa que heredó de sus padres. Mestre sostiene que abonó parte de estos servicios, pero que en otras ocasiones los constructores y proveedores no quisieron cobrarle.