El presidente de UM y conseller de Turismo, Miquel Nadal, puso ayer la mano en el fuego por el director insular de Carreteras, Gonzalo Aguiar, el conseller insular de Obras Públicas, Antoni Pascual, y el diputado suspendido de militancia en UM, Tomeu Vicens. Se da la circunstancia de que los cuatro se hallan imputados por distintos casos de presunta corrupción. Nadal realizó este ejercicio de confianza, en el que incluyó a Maria Antònia Munar, durante el programa ´180´ de Popular Televisión, que dirige el periodista Gabriel Torrens. A lo largo de la sustanciosa entrevista, Nadal sostiene que su imputación por el caso Can Domenge es fruto de una venganza de la constructora Núñez y Navarro debido a la posición que ha defendido en el proyecto de la fachada marítima de Palma. Asimismo, deja entrever que su apoyo al tranvía depende de si Madrid aporta el cien por cien de la inversión. Respecto al campo de golf de Son Baco, se muestra abierto a posibles compensaciones a cambio de la congelación del proyecto.