M. FERRAGUT. PALMA.
¿Comida gratis? ¿Y por estar en el paro? A los desempleados mallorquines les cuesta creerlo. De hecho, llevan un par de semanas llamando al local para ver si es cierto eso que han oído: que la Taberna Bocatín regalará un menú ´anti-crisis´ todos los miércoles de este mes a todo aquel que no tenga trabajo. Increíble, pero cierto, como pudieron ayer comprobar los primeros beneficiarios de esta decisión de la cadena.
"La gente llama para comprobarlo; no se lo cree porque está acostumbrada a que la engañen y no a que la ayuden", contaba Gabriel Caldentey, franquiciado de Taberna Bocatín con local en el Festival Park. Al ser el primer día, la afluencia tanto en este como en el establecimiento de Ocimax, fue discreta, pero confían en que aumentará la próxima semana. Y es que, como señalaba Caldentey, "parece que hay personas que les da como vergüenza decir que están en el paro, como si encima estuvieran haciendo algo malo".
Ése no es el caso de Cati Pons, Rosa Quiñones y Kleber Jurado, que se enteraron de la idea y no dudaron en acercarse desde Inca -con la cartilla del INEM y el DNI en la mano- para comprobar si era cierto. "Tendría que haber más iniciativas así", dice Cati antes de hincarle el diente a uno de los bocadillos, "o que hagan menús a un precio que la gente pueda pagar".
A su lado, Rosa Quiñones, le respalda y también aplaude la idea porque "salir a comer fuera ahora es un lujo y más para los que no tenemos trabajo". Kleber Jurado al acabar de masticar se une a sus amigas: "está bueno, y además, a caballo regalado...no le mires el diente". En la puerta, Xisca, Sandra y Matilde preparan su cartilla del paro y, entre risas, también se muestan encantadas: "¡qué bien que alguien se acuerde de nosotros!".
Cada menú consta de dos ´bocatines´, patatas chip y una bebida, lo que normalmente costaría unos cinco euros. Taberna Bocatín y sus asociados financian un 60% de la iniciativa. Los proveedores habituales aportan un 20% de la financiación y el resto son aportaciones voluntarias del salario realizadas por el personal y directivos de la cadena. En Festival Park, por ejemplo, la camarera Irene Quesada aporta sus propinas a la causa. "Hay que demostrar que con poco se puede ayudar a la gente", aseguraba convencido Caldentey.
De cara al miércoles que vienen esperan que se anime más gente. De momento, los que ayer ya lo probaron parece que están dispuestos a repetir. Rosa apostaba por "juntar unos amigos y volver". Xisca lo decía claro: "¿y porqué no vamos a volver? ¡Si no tenemos nada más que hacer!".