reportaje. Sanidad. Deficiencias del sistema
I. OLAIZOLA. PALMA.
Nueve interminables horas en Son Dureta esperando una ambulancia. Este es el tiempo que tuvieron que esperar la enferma Juana María García Sánchez y su acompañante Enriqueta de la Rocha un transporte médico para regresar al Llar d´Ancians donde residen. "Llegamos al hospital a las nueve de la mañana y pudimos volver al Llar en torno a la una de la madrugada. Llevábamos reclamando la ambulancia desde las cuatro de la tarde".
"Yo soy residente en el Llar d´Ancians y ayudo como voluntaria en el traslado de enfermos a los hospitales", pone en antecedentes Enriqueta antes de entrar de lleno en la increíble experiencia por la que tuvo que pasar el pasado jueves. "Acompañé a una anciana con espina bífida a Son Dureta para realizarle unas pruebas que acabaron en torno a las cuatro de la tarde. Llamamos a la ambulancia para que viniera a recogernos y ésta no apareció hasta la una de la madrugada", denuncia airada.
"Esto no puede ser. Llamamos varias veces a lo largo de la tarde, pero la ambulancia no nos recogió hasta la una de la madrugada. ¡Y llevábamos en el hospital desde las nueve de la mañana!", recuerda todavía horrorizada una experiencia que se ha decidido a denunciar para intentar que no vuelva a ocurrir.
"La señora ya estaba llorando, a punto de sufrir un ataque de nervios. Tantas horas esperando en una camilla estrecha con la espalda destrozada, no olvides que tiene una malformación de espina bífida, pero la ambulancia seguía sin llegar", relata Enriqueta de la Rocha y del Castillo.
"Suelo acompañar a enfermos del Llar en sus visitas médicas y lo normal es esperar entre dos horas y media y tres que llegue la ambulancia pero, ¡nueve horas!. Esto colma la paciencia de cualquiera".
"¿Por qué no ponen más medios para que haya más ambulancias en vez de gastarse el dinero en tonterías?", se pregunta esta altruista anciana que quiere dejar bien claro que los trabajadores de las ambulancias no tienen la culpa de nada: "Se portan muy amablemente y lamentan el retraso, pero dicen que están desbordados".
Desde la conselleria de Salud confirmaron esta dantesca situación. Matizaron que la enferma entró en Son Dureta por urgencias y que se le realizaron unas pruebas hasta que se le dio el alta poco antes de las cuatro de la tarde.
Admitieron que la primera llamada desde Son Dureta reclamando el servicio público se efectuó a las 15:45 horas. En ese momento desplazaron una ambulancia a Son Dureta pero, por un error, la enviaron a urgencias de maternal donde los responsables preguntaron por la paciente y, al no hallarla, se fueron.
Siempre según fuentes de Salud, la siguiente llamada reclamando el servicio la recibieron a las siete de la tarde, pero admitieron que en esos momentos no disponían de ningún vehículo para realizar el traslado. Al parecer, según las explicaciones recibidas, esta carencia se solucionó a las diez de la noche, pero el hecho es que la recogida de las pacientes se produjo veinte minutos después de la medianoche. Horarios aparte, lo único cierto es que dos ancianas pasaron la tarde noche del jueves esperando un servicio sanitario elemental que no llegaba.