reportaje. Mallorquines en Tailandia
ROSA FERRIOL. PALMA.
Cansados de un largo viaje pero alegres de estar en casa. Víctor Lozoya y Natalie Fux, dos de los turistas mallorquines que quedaron retenidos en Tailandia por el bloqueo de los dos aeropuertos de Bangkok aterrizaron ayer por la tarde en el aeropuerto de Son Sant Joan. Pero más contentos se pusieron los familiares de la pareja de Andratx que tuvo que prolongar una semana más su viaje de tres semanas debido al conflicto político. "Me llamó mi familia muy asustada y me decía no salgas del hotel pero en Bangkok la gente hacía vida normal", contó Víctor mientras esperaba a su cuñada en la terminal. Natalie explicó que las noticias de España no tenían nada que ver con las que se difundían en Tailandia. "Las imágenes no eran tan duras, las censuraban", asintió.
A pesar de tener que esperar seis días para regresar a la isla, han estado muy bien atendidos. Eso sí, los primeros dos días fueron caóticos. Su billete de vuelta era para el 26 de noviembre. "No llegamos a ir al aeropuerto de Suvarnabhumi porque la misma mañana la recepcionista del hotel nos avisó que estaba cerrado. Nos quedamos de piedra", recordó Víctor. En este momento empezaron los nervios. No sabían que hacer. La información de internet no estaba actualizada. Dudaron en ir al aeródromo, pero se quedaron en el hotel y esperaron por si llegaba gente con algunas noticias. "Los primeros días estuvimos perdidos porque no teníamos información", explicó Natalie.
"La vida en Bangkok era tranquila". Eso sí, les aconsejaron evitar frecuentar algunos mercados o calles principales por si pasaba algo. Por ello, optaron por calmarse, ir informándose a través de internet y armarse de paciencia para lograr contactar con la embajada española. "El primer día las líneas estaban saturadas. Hablé con ellos de madrugada. No tenían mucha información, sólo que se trataba de un conflicto político", detalló el viajero. Así que se presentó a la embajada. "Continuaban sin saber nada y me hicieron un certificado de que no podía regresar a España por motivos políticos. Me dijeron que ya me llamarían", relató. Insistió. Tras enterarse de que el Gobierno fletaba tres vuelos, la pareja volvió a llamar. Desde la embajada les decían que no aparecían en la lista. Y es que el tema de la organización dejaba mucho que desear pero "era normal". Al final sí estaban. Víctor contó que hubo tensión en el momento de subir al avión porque las prioridades de regreso "se aplicaban de aquella forma". En teoría, el orden se establecía en función de la antigüedad de la fecha prevista de vuelta pero no fue así. "Una pareja tenía el billete para día 30 y voló en el primer avión", lamentó Natalie.
El viaje fue muy largo. A las nueve de la mañana acudieron a la embajada española. Hasta las 17.30 horas no llegaron a la base militar de Utapao donde acudió el segundo avión del Ejército del Aire. Tras quince horas de vuelo, ayer sobre las nueve de la mañana aterrizaron en Torrejón de Ardoz. Luego se dirigieron a Barajas para pisar tierra mallorquina pasadas las tres y media de la tarde. Un "¡hola bombón! interrumpió la conversación con los medios. Era Francisca Hidalgo, cuñada de la pareja. "Vimos la noticia por televisión. Pasamos mucha pena porque no es nada agradable tener familiares en una zona en conflicto", explicó. Natalie aseguró que de los seis días de espera sólo pasaron miedo una noche porque oían disparos y sirenas. A pesar de la tranquilidad en Bangkok, las muestras de cariño evidenciaron los días de nervios pasados por la familia de Andratx. La pareja ya visitó Tailandia el año pasado. Les gustó tanto que quisieron repetir. A pesar del conflicto político, la pareja aseguró, entre risas, que "si el aeropuerto está abierto el próximo año repetimos".
(Más información en la página 38)