I. OLAIZOLA. PALMA
Los presupuestos de la comunidad autónoma para el próximo año sortearon ayer su primer trámite gracias al voto del diputado imputado Bartomeu Vicens, ex portavoz de UM y ahora en el Grupo Mixto.
El pleno del Parlament rechazó, con veintinueve votos en contra y 28 a favor, la enmienda a la totalidad interpuesta por el PP. Asimismo, la cuantías globales de las cuentas autonómicas para 2009 fueron aprobadas por los mismos veintinueve sufragios de las fuerzas de centroizquierda y los 28 del PP en contra.
Los presupuestos siguen así su trámite parlamentario que culminará el próximo 17 de diciembre con su votación tras el debate de las 747 enmiendas parciales presentadas.
Tras las votaciones, el ponente popular Francesc Fiol calificó de "muy preocupante" el hecho de las cuantías globales del proyecto de presupuestos hayan sido aprobadas gracias al voto del diputado imputado y no tanto al hecho del rechazo a su enmienda a la totalidad que, admitió, carecía de la fuerza necesaria para prosperar.
Más duro se mostró el portavoz del grupo popular, Carlos Simarro, quien a través de un comunicado recordó que Vicens no se encuentra en prisión porque abonó una fianza de cien mil euros y lamentó que Francesc Antich se tenga que apoyar en el voto de un corrupto lo que, a su juicio, evidencia que el discurso anticorrupción del president del Govern está vacío de contenido.
El propio Bartomeu Vicens reiteró en los pasillos del Parlament que votó en contra de la enmienda a la totalidad interpuesta por el PP "por responsabilidad" con el partido que le ha elegido como parlamentario y porque la sociedad balear necesitaba de la aprobación de estas cuentas en estos momentos de crisis e incertidumbre económica.
El debate parlamentario sobre la enmienda se inició con la defensa de las cuentas de la comunidad por parte del conseller de Economía, Carles Manera, que recalcó que los presupuestos contemplan inversiones por valor de 732 millones de euros y una partida de 2.350 millones destinada a las políticas sociales.
El conseller advirtió de que nos encontramos ante una crisis económica sobre la que es difícil prever su duración y a la que el mercado no puede hacer frente. Por todo ello, abogó por las inversiones del sector público como motor actual para reactivar una economía alicaída. Manera admitió que sus previsiones para el próximo año pasan por que la economía balear crezca en torno a un 0,8% gracias "a un sector servicios más diversificado que en otras comunidades autónomas".
Pese a que anunció un recorte en la presión fiscal para las empresas familiares y los sectores sociales más desfavorecidos, el diputado popular Francesc Fiol le instó a reducir en 1,5 puntos el tramo autonómico del IRPF para "depositar 33 millones de euros en los bolsillos de los ciudadanos de Balears para dinamizar el consumo y la economía". El diputado popular lamentó que las cuentas presentadas ayer no fueran "sensibles" a las necesidades reales de las familias y las empresas y afirmó que los ingresos previstos a través de la recaudación del IVA y el IRPF no obedecen a la realidad lo que, según sus cálculos, terminará generando un déficit que rondará el 4 por ciento.
Desde UM, Josep Melià confió en que la financiación que llegue de Madrid se use para generar riqueza en la comunidad mientras que Barceló, del Bloc, calificó los presupuestos de "realistas" en unos tiempos de crisis que requieren prudencia financiera y eficiencia en la gestión de los recursos.