REDACCIÓN. PALMA.
El empresario alemán Stefan Schörghuber, propietario de los hoteles mallorquines Son Vida, Mardavall y Arabella, falleció durante la madrugada de ayer en Munich a los 47 años de edad. El pasado mes de septiembre había recibido la medalla de la Cámara de Comercio junto al tenista Rafel Nadal.
Schörghuber, presidente del grupo que lleva su nombre, contaba con intereses en el sector hotelero, en empresas constructoras y en varias cerveceras, al igual que en el campo del leasing de aviones. Desde la Cámara se destacó su "aportación a la diversificación del sector turístico en Balears, con productos y servicios de alta calidad".
Desde la filial Arabella Hoteles e Inversiones de España se gestionan los establecimientos Castillo Son Vida, el St. Regis Mardavall Resort y el Arabella Sheraton, junto a los campos de golf de Son Muntaner, Son Quint y Son Vida.
Su área hotelera opera, además de Mallorca, en Alemania, Sudáfrica y Suiza, y cuenta con 41 establecimientos.
Dirección desde 1995
Stefan Schörghuber dirigió el grupo desde 1995 como único socio y presidente del consejo de administración, y sustituyó en el cargo a su padre y fundador de la empresa. Durante este periodo reorganizó y reestructuró las actividades a desarrollar mediante alianzas estratégicas con otras empresas internacionales.
En un comunicado remitido a sus 6.300 trabajadores -de los que unos 650 se encuentran en Mallorca-, el director financiero, Hans-Peter Hoh, ha destacado que "su muerte es para todos nosotros y para el grupo en general una pérdida inconmensurable. Con Stefan Schörghuber perdemos a una persona extraordinariamente responsable, prudente y a un empresario con increíble visión de futuro".
Por su parte, el presidente de la patronal balear Caeb, Josep Oliver, destacó también la importancia del empresario alemán para el mundo de la hostelería de las islas.