E. P. PALMA.
La economía sumergida en el sector del calzado de Mallorca experimentó un importante crecimiento por el efecto del traslado de la producción de muchas empresas a países asiáticos, principalmente zonas muy desprotegidas socialmente de la India o de China, donde la mano de obra es extraordinariamente barata y los derechos laborales no existen.
Una tendencia que existe desde hace unos años pero que se ha acentuado en 2008, justo cuando comienza una crisis económica en España y se disparan las listas de desempleados. Así lo expuso ayer el secretario de Formación, Empleo y Políticas sectoriales de CCOO en Balears, Rafel Borràs, para quien no cabe duda de que la deslocalización empresarial está afectando de forma definitiva a los puestos de trabajo regulares, además de estar imponiendo una reconversión de los contratos laborales que desemboca en una mayor precariedad, con el consecuente "empobrecimiento" de familias de los municipios donde se desarrollar esta actividad, Llucmajor e Inca y alrededores.
Por contra, la economía sumergida está creciendo, en detrimento de los trabajadores asegurados y los derechos que desde hace más de un siglo les asisten, argumenta.