crisis económica. la economía del archipiélago intensifica la desaceleración
F. GUIJARRO. PALMA.
El turismo va a librar a Balears de entrar en una recesión económica durante el próximo año, aunque su crecimiento va a ser cada vez más débil, de un 1,4% al cierre del presente año e inferior al 1% en 2009, según las previsiones del Centre de Recerca Econòmica (CRE) de Sa Nostra y la Universitat balear. Su director, Antoni Riera, insistió en que el mercado laboral va a ser el que va a sufrir el impacto más duro de la actual etapa de crisis, especialmente entre colectivos como los inmigrantes o los trabajadores de menor cualificación.
El informe presentado ayer subraya que la economía balear está intensificando su fase de desaceleración, con un crecimiento durante el tercer trimestre de este año -el más importante, al incluir la temporada turística- de sólo el 1,5%, prácticamente la mitad que el que se dio durante el mismo periodo de 2007, del 2,8%. Este reajuste se debe, según reconoció, a los "excesos" que se han cometido durante los últimos años.
El sector servicios -que incorpora la actividad turística- es el que mejor está aguantando, con un crecimiento en este tercer trimestre del 1,7%, en gran medida gracias al comportamiento del turismo alemán -dado el descenso de británicos y españoles-, mientras que la construcción sólo aumenta un 0,5%. Con estos datos, se espera cerrar 2008 con un incremento de la economía isleña del 1,4%, tasa que será superada ligeramente por el sector servicios, mientras que la construcción se estanca y cerrará este ejercicio con un 0%.
Para 2009, Antoni Riera se limitó a indicar que la economía del archipiélago crecerá por debajo del 1% pero sin entrar en recesión gracias de nuevo al turismo, a no ser que la situación de Alemania se deteriore de forma importante. En cuanto a la construcción, sí se prevén cifras negativas.
A lo expuesto se suma una inversión que está creciendo sólo un 0,5% y un consumo que lo hace un 1,6% en gran medida gracias a los visitantes extranjeros.
El director del CRE consideró que Balears mantendrá unos niveles aceptables de actividad turística por su relación calidad/precio, y comparó a las islas con el pollo o el pan en la alimentación, cuya demanda aumenta en las épocas de debilidad económica.
En cualquier caso, señaló la fuerte factura que se va a abonar en materia de empleo, y pronostico que este invierno se superará la cifra de 80.000 parados, con unos crecimientos ya registrados que calificó de "históricos", a lo que se sumarán problemas sociales por la falta de ingresos de unas familias que ya están muy endeudadas.