crisis económica. El paro registrado en plena temporada turística ha agravado la situación
I. OLAIZOLA. PALMA.
Cáritas Diocesana de Mallorca admite que en los últimos meses la demanda de ayuda por parte de personas necesitadas ha aumentado en torno a un 25% con respecto a las efectuadas el pasado año.
Asimismo, desde la organización diocesana han detectado una subida notable de demandas de ayudas por parte de personas españolas, familias en las cuales uno de los dos miembros pierde el trabajo y no pueden asumir sus gastos hasta entonces habituales, especialmente los referidos a la vivienda -hipotecas o alquileres-. Además, desde esta organización humanitaria se prevé un curso 2008/2009 con muchas dificultades laborales.
Llorenç Riera, responsable de esta organización en Mallorca, señala que, algo inusual en otros veranos, se han programado actividades formativas para inmigrantes en los meses del pasado estío lo que es síntoma de que en verano de 2008 ha habido un paro reconocido en plena temporada turística.
"En años anteriores no programábamos actividades formativas para los inmigrantes durante los meses de julio y agosto ya que, de una forma u otra, todos trabajaban en este periodo. Este año hemos tenido que organizar cuatro cursos formativos para atender la demanda de unas personas que se hallaban en paro", reveló Riera.
De la misma manera, Riera afirma que se ha detectado un aumento de peticiones de ayudas por parte de colectivos más marginales y, lo que resulta más sintomático, por parte de familias más normalizadas que reclaman alimentos al encontrarse en una situación más precaria al quedarse algún miembro del núcleo familiar en paro.
Riera también incidió en que se ha detectado un aumento de las familias extranjeras que solicitan información para regresar a su país.
Asimismo, como ejemplo de la precaria situación económica por la que pasan algunos inmigrantes, el responsable de la entidad revela que mientras los plazos para conseguir una persona interna para atender a algún familiar dependiente se dilataban antes hasta seis meses, en la actualidad hay muchas personas dispuestas a conseguir este trabajo que ahorra, entre otras cosas, el alojamiento y la manutención. "Hay incluso varones dispuestos a realizar estas labores", recalca.
Desde Cáritas también se ha detectado que al haber sido más corta la temporada turística, muchas personas han finalizado su contrato el 31 de agosto. Debido a ello, no van a tener cotizaciones suficientes para cobrar el subsidio de desempleo, no podrán renovar papeles y por tanto pasarán a ser irregulares.