F. GUIJARRO. PALMA.
La Sindicatura de Comptes ha criticado el sistema de contratación que las fundaciones de los hospitales de Son Llàtzer y Manacor utilizaron durante el periodo 2002-2004. Pese a reconocer que se cumplían las normas de Derecho Civil y Mercantil, se destaca la ausencia de controles posteriores sobre las empresas adjudicatarias o la falta de "bases objetivas" en los criterios de adjudicación. En cualquier caso, desde el Ib-Salut se ha destacado que las deficiencias detectadas ya han sido solventadas con el aumento de los controles derivado de la nueva ley de contratos públicos.
Según la Sindicatura de Comptes, durante los últimos meses del primer Govern de Francesc Antich y los primeros del último Ejecutivo de Jaume Matas, en esas fundaciones no existían departamentos de contratación ni de control interno de la actividad económica, ni se disponía de un presupuesto que limitase el gasto máximo que se podía comprometer.
También se indica que en las contrataciones "no se aplicaron criterios de adjudicación sobre bases objetivas", al tiempo que no se indicaron "los requisitos que ha de cumplir el licitador para acreditar su capacidad como tampoco la solvencia económica, financiera y técnica".
Otro aspecto denunciado es que "no constan los procedimientos que seguían las entidades para controlar el cumplimiento de las obligaciones que afectan al adjudicatario en la fase de ejecución del contrato".
Estas recriminaciones tienen especial importancia si se tiene en cuenta que las contrataciones realizadas por ambas fundaciones en 2002 superaron los 13 millones de euros en 2004 y los siete millones en 2002.
Mayores controles
En cualquier caso, el director de gestión del Ib-Salut, Luis Carretero, subrayó que el informe reconoce el cumplimiento de la legalidad, y destacó que los controles que actualmente se aplican sobre las fundaciones de este tipo se han incrementado de forma más que considerable, fruto de los cambios que se han dado en la ley, de ahí que las deficiencias apuntadas por la Sindicatura hayan quedado ya solventadas, según afirmó.
Además, Luis Carretero consideró que ninguna de las recriminaciones que se formulan tiene un carácter grave.