F.G. PALMA.
La totalidad de las empresas promotoras consultadas insisten en que la "enfermedad" que se está viviendo actualmente procede de las entidades financieras y no del sector inmobiliario, al considerar que existe un elevado número de compradores potenciales que se encuentran en situación de insolvencia porque no pueden acceder a créditos para financiar la adquisición del inmueble.
Al respecto, se puso de relieve que la principal traba no se registra en la subida de los tipos de interés que se ha dado durante los últimos meses, sino muy especialmente en el recorte que bancos y cajas de ahorros han aplicado en el número de hipotecas que se conceden, al registrar estas mismas entidades problemas de liquidez.
Los empresarios recuerdan que la desconfianza existente sobre la situación real de bancos y cajas -tras conocerse la falta de controles en la concesión de créditos por parte de algunas entidades financieras, especialmente en el caso de las estadounidenses- ha hecho que ellas mismas no se presten dinero, lo que a su vez las obliga a limitar la concesión de hipotecas y a elevar las exigencias. Como ejemplo, se recuerda que si hace un año se financiaba el 100% del inmueble, o incluso más gracias a las sobretasaciones, ahora se ha vuelto al 80%.