Lejos de los macroespacios que acostumbra a usar el PP para sus actos de partido, el almuerzo con Alberto Ruiz Gallardón se celebró en un restaurante de Manacor ante un grupo selecto de alcaldes conservadores, encabezados por el edil de Manacor, Antoni Pastor y en el que -una vez más- Carlos Delgado delegó en Bartomeu Bonafé su representación.
Así, el discurso moderado del dirigente del PP no despertó entusiasmos ni prolongadas ovaciones -salvo en contadas ocasiones, así como en las alusiones al tenista Rafa Nadal-, aunque emocionó claramente a varios de los presentes -y muy especialmente a Rosa Estarás- por su defensa del difícil rol que ha tenido que cumplir la presidenta desde que el abandono de Jaume Matas pulverizara la estructura marcadamente presidencialista del PP.
"Es generador de deuda lo que has hecho por el PP", enunció, dirigiéndose a Estarás para reconocer su "sacrificio" durante estos meses.