economía. los problemas de las familias de balears a causa de la alta inflación
F. GUIJARRO. PALMA.
Los isleños han soportado durante los últimos doce meses subidas de precios de algunos alimentos básicos superiores al 20% y que en algún caso han llegado al 40%. Los empresarios del sector pronostican que esta tendencia al alza se va a mantener e incluso apuntan la posibilidad de que se llegue a registrar escasez de algunos productos, en un momento en que las economías familiares se encuentran muy debilitadas por su fuerte endeudamiento.
Los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sitúan la subida interanual de precios de Balears al cierre de abril en un 4% -dos décimas por debajo de la media nacional-, pero con dos grupos de productos destacando como los más inflacionistas: los alimentos y bebidas no alcohólicas, con un 6,8%, y los transportes -muy vinculados al coste de los carburantes-, con un 6,5%. En el caso de los alimentos, el INE destaca en encarecimiento en las islas del 28,8% de la leche y del 12% de los productos lácteos; del 10,7% de los cereales y sus derivados; del 11,9% de los huevos; o del 9,4% de las frutas frescas, por citar las tasas más altas. Por contra, se apunta un abaratamiento del porcino del 1,5%, una bajada del precio del ovino del 2,5%, y del pescado fresco y congelado del 2,3%.
El presidente de la patronal de comercio Afedeco y de los distribuidores de alimentos dentro de esta organización, Bartolomé Servera, considera que los datos aportados por el INE se quedan cortos. En su opinión, son una clara minoría los productos de este tipo que en el último año se han encarecido por debajo del 8% -como en el caso de la carne de cerdo y derivados-, y destaca que se han llegado a registrar aumentos de hasta el 40%, como en al caso de algunos quesos.
Los precios existentes en algunos supermercados de las islas parecen confirmar la teoría de Servera. Así, un paquete de arroz de una conocida marca que estos días aparece con un precio de 1,23 euros costaba hace un año 1,06 (un aumento del 16%), una botella de leche entera de marca nacional ha subido de 0,79 a 0,98 euros (24%), la baguette de pan ha pasado de 0,85 a 1,05 euros (23,5%), y una docena de huevos de 1,45 a 1,72 euros (18,6%). Además, se destaca que la botella de leche antes señalada llegó a estar por encima del euro el pasado mes de marzo y que los huevos también bajaron en abril respecto al mes anterior.
En cualquier caso, se señalan algunas excepciones en esta evolución al alza, ya que una botella de aceite de oliva de una popular marca cuesta ahora 3,57 euros, frente a los 3,75 de hace un año, lo que supone un abaratamiento del 4,8%.
Servera pronostica que durante los próximos meses se va a registrar un apreciable encarecimiento de los aceites y las margarinas, al igual que los cereales por la escasez existente a nivel internacional, hasta el punto de poder llegar a registrarse problemas de abastecimiento de algunas variedades.
La debilidad de las economías familiares por su alto endeudamiento, agravada por una fuerte inflación en productos de primera necesidad, está llevando a los consumidores de las islas a cambiar de hábitos. Según los datos facilitados por una cadena de supermercados que opera en el archipiélago, los productos de marcas blancas han pasado de suponer un 20% de las ventas en 2006 a moverse en torno a un 25% al cierre de 2007. Igualmente, los productos en oferta -que incluyen también a alguna de los anteriores- han pasado de agrupar el 14% de la demanda al 21%. Eso significa, según se destaca, que los baleares cada vez son más selectivos en materia de precios, y se decantan por los más baratos.
El resultado, según se pone de relieve desde la citada empresa, es que si la cifra de clientes ha aumentado un 8% en un año, el desembolso medio realizado en cada compra ha descendido un 6%.
Efectos sobre la economía
Lo que está sucediendo dista mucho de ser inocuo para el conjunto de la economía balear, y está generando un notable descenso en las ventas de bienes de consumo que no son estrictamente necesarios, como automóviles, electrodomésticos u ocio, y además impulsa el aumento de la morosidad que ya se estaba dando a causa de la subida de los tipos de interés en una situación de elevado endeudamiento familiar, según pone de relieve el catedrático de Economía Aplicada de la Universitat balear, Eugeni Aguiló. El director general de Economía del Govern, Andreu Sansó, coincide también en el impacto que esta inflación tiene sobre las familias, al tratarse de consumos que éstas no pueden evitar, aunque advierte que se trata de un problema internacional sobre el que es muy difícil actuar en el ámbito local.
En un aspecto en el que coinciden Sansó y Aguiló es que Balears presenta una situación menos vulnerable que la del conjunto de España. En palabras del profesor de la UIB, "las islas van a padecer la crisis, pero de una forma menos acentuada". El motivo apuntado por ambos es el peso del turismo en la riqueza que se genera en el archipiélago y en su mayor dependencia de economías como la alemana o la británica, países en los que la crisis inmobiliaria está teniendo una menor repercusión que en España.