I. OLAIZOLA. PALMA
La dimisión del cónsul honorario de Italia en Mallorca, Carlo Montaldo, efectiva desde el día de ayer, ha despertado la inquietud entre la numerosa comunidad transalpina que vive en la isla ya que, a partir de ahora y hasta que no se designe a un sustituto, tendrán que trasladarse al consulado general en Barcelona para realizar el trámite más nimio. Según los datos del INE, a 1 de enero de 2007 residían en Balears 11.933 italianos.
El presidente de la Asociación Cultural Italiana -organismo que tiene ya tres años de antigüedad y que cuenta con más de doscientos socios-, Silvano de Uffici, no tuvo reparos en denunciar que "Montaldo ha tenido que dejar de desempeñar las labores que realizaba para la colonia italiana en la isla por las desavenencias que mantenía con el consulado de Barcelona".
El cónsul ordinario en la Ciudad Condal, Piero de Martin, se desplazó ayer a Palma para oficializar el cese de la actividad de Montaldo y sondear la posibilidad de buscarle un sustituto aunque Uffici afirmó "que no nos ha aclarado nada por lo que sentimos una gran preocupación ante la situación de desamparo en la que nos deja nuestro gobierno".
Otro residente italiano, Iovano Lovat, señaló que es inaceptable que se cierre la oficina consular en Palma sin que se haya comunicado nada oficialmente al tiempo que denunciaba los interminables trámites burocráticos que han de realizar para conseguir un pasaporte, motivo por el cual presentará una denuncia ante una instancia comunitaria por vulneración de los derechos fundamentales de los ciudadanos europeos.