I. OLAIZOLA. PALMA.
La UIB promoverá que se impartan asignaturas en inglés y los alumnos que las cursen y las superen tendrán la vía abierta para obtener la licenciatura a partir del curso 2009-2010. Cabe recordar, como publicó DIARIO de MALLORCA el pasado lunes, que, dentro del proceso de convergencia de las universidades europeas, a los alumnos que comiencen sus estudios superiores en esta fecha se les exigirá el conocimiento de la lengua inglesa como condición para obtener la licenciatura.
Esta superación de algunas asignaturas -aún no se ha fijado el número- que se impartan en inglés es una de las opciones contempladas en el reglamento para la convergencia europea que ayer aprobó el consell de Govern de la universidad balear con los únicos votos en contra de los representantes del consell de estudiantes.
Como explicó el vicerrector de coordinación y planificación universitaria, Martí March, en la reunión de ayer se plantearon otras opciones para acreditar el conocimiento de la lengua extranjera. "Otra posibilidad es que se supere una asignatura de inglés específica para cada titulación, por ejemplo, inglés para derecho, para turismo, etcétera, en la que el alumno demuestre su dominio oral y escrito de la lengua", señaló el vicerrector.
Título oficial
"También puede darse la posibilidad de alumnos que ya dominen el idioma por sus circunstancias personales y que simplemente se presenten y superen el examen para obtener su título de grado", apuntó March.
Por último, el responsable de ordenación y planificación señaló que también podría acreditarse el dominio de la lengua extranjera con la presentación de alguna certificación oficial o título homologado de la misma.
Con respecto a la primera de las opciones mencionadas, March admitió que la dificultad radicaría en poder formar a profesores que puedan impartir su asignatura en inglés o en traer a docentes del extranjero con una calidad adecuada.
El vicerrector informó de que, dentro del proceso para adaptar las titulaciones actuales a las de grado, se creará una comisión para cada titulación que dependerá de un centro y que estará compuesta por doce miembros: el decano de la facultad o la persona en la que él delegue, diez profesores del centro y un estudiante.
"Lo que sí quiero dejar claro es que estas comisiones que elaborarán los planes de estudio lo harán conforme a referencias externas, hablando con colegios profesionales, empresarios, etcétera, para que el proceso no sea muy endogámico", matizó March.
Por último, en referencia al voto en contra de los estudiantes, March indicó que "se autotitulan de izquierdas y se declaran en contra del proceso de convergencia".
Por su parte, Marcos Augusto, presidente del consell de estudiantes presente en la reunión, admitió que su negativa se basa "más que en contra del reglamento en sí, en un problema ideológico de fondo sobre hacia dónde va Bolonia. ¿De dónde va a salir el dinero para sufragar esta gran reforma que se prepara? ¿Es un primer paso para que el sector privado entre en la universidad?", se preguntó Marcos Augusto al tiempo que criticaba la escasa representación estudiantil en las comisiones de planes de estudios.