REDACCIÓN. PALMA.
Eduardo Bonnin Aguiló, fundador del movimiento de Cursillos de Cristiandad, falleció ayer a la edad de 90 años. Como presidente de los jóvenes de Acción Católica, fue el principal fundador de los citados cursos religiosos en 1944. Nació en Palma el 4 de mayo de 1917 en una familia de comerciantes que exportaba granos y frutos secos. Cursó sus estudios en los Agustinianos y en el colegio La Salle, de Palma. Fue presidente diocesano de Acción Católica y miembro del secretariado diocesano de los Cursillos. Bonnin impartió conferencias en todo el mundo sobre esta temática y redactó numerosos artículos en revistas de teología y de pastoral, en los que fomentó y universalizó este movimiento.
Entre sus publicaciones, destacan títulos como Vertebración de ideas, de 1962; El cómo y el porqué, de 1971, escrito en colaboración con Miquel Fernández Bosch y traducido al chino y al alemán, y Evidencias olvidadas y vertebración de ideas, de 1988, en colaboración con Francesc Forteza Pujol.
Con el apoyo del obispo Juan Hervás, los Cursillos de Cristiandad ideados por Bonnin, que implantaron un nuevo estilo de enseñar la religión y la moral, se fueron consolidando y, poco a poco, revolucionaron el ambiente eclesiástico y civil de Mallorca alcanzando tanto al sector de la educación como al militar y al de las clases trabajadoras. Dichos cursos tuvieron una sesión experimental en Cala Figuera en agosto de 1944, con Juan Julià como asesor espiritual y Jaime Riutort y José Ferragut como profesores. La buena acogida que tuvo el encuentro hizo que los cursillos se fueran repitiendo con la misma fórmula de retiros de tres días de duración.
En el año 2000 un grupo de amigos creó la Fundación Eduardo Bonnin con el objetivo de proteger y difundir su obra y su pensamiento. El día de su 90º aniversario, en 2007, Eduardo Bonnin fue homenajeado por la Comundad Cursillista de Mallorca en la iglesia de Binissalem. El próximo martes día 12 se celebrará en su honor una solemne misa de funeral en la Catedral de Palma, oficio que presidirá el obispo de Mallorca, Jesús Murgui.