I. MOURE. PALMA.
El president del Govern, Francesc Antich, expresó ayer su perplejidad después de que el líder de UM, Miquel Nadal, le haya acusado esta semana de "estar a las órdenes de un PSOE que "no cree" en el despliegue de las competencias recogidas en el Estatut balear.
"Me ha sorprendido, porque es la primera vez que tengo noticia de esta preocupación (de Nadal)", manifestó el president a los medios tras la firma de un convenio de colaboración policial en el Consolat de Mar.
Antich aseguró que la aprobación del texto estatutario fue posible gracias al proceso abierto en la última legislatura por el Gobierno socialista.
"Estoy muy orgulloso de pertenecer al PSOE, que tiene más de cien años de historia y ha apostado por las reformas estatutarias", manifestó.
Imposibilidad de concierto
Asimismo, recordó que el Estatut marca una serie de objetivos entre los cuales no figura el concierto económico, en clara alusión a las peticiones de "autonomía fiscal y financiera" efectuadas por Nadal.
El president del Govern manifestó que sería deseable que "todos" se esfuercen en intentar una mejor financiación para Balears y, en este sentido, valoró la reciente constitución de una plataforma cívica con el objetivo de reclamar a Madrid un reparto económico más equitativo.
"Nadal no da la importancia que debería dar a esta plataforma, cuyo trabajo está en consonancia con lo que defiende el Govern. Lo más importante es que haya una propuesta consensuada en materia de financiación, porque es un tema crucial", declaró Antich, quien resaltó que el Ejecutivo autonómico ya ha obtenido los primeros compromisos de inversiones por parte de Madrid, que cifró en 2.800 millones de euros en siete años.
En cualquier caso, el president del Govern no quiso ahondar en la polémica y enmarcó estas declaraciones críticas de Nadal en el juego de declaraciones de la precampaña electoral.
"Nos acercamos a unas elecciones y ahora escucharemos muchas cosas. Yo, por mi parte, pondré mucha paciencia", declaró.