EFE. MOSCÚ.
Cerca de 70 opositores fueron detenidos ayer por efectivos antidisturbios cuando intentaban celebrar un mitin no autorizado en el centro de Moscú en el marco de la jornada nacional de protesta Día de la Ira, en la que participaron miles de personas en numerosas ciudades a lo largo y ancho de Rusia.
Los opositores pretendían congregarse en la céntrica plaza Pushkin, que fue bloqueada desde tempranas horas de la mañana por efectivos de destacamentos antidisturbios. Todos fueron conducidos a diversas comisarías de la capital acusados de faltas administrativas, dijo a la agencia Interfax el portavoz de la policía moscovita, Víctor Biriukov.
Entre los detenidos se encuentra el líder del Frente de Izquierda, Serguéi Udaltsov, uno de los organizadores del mitin en protesta contra las políticas de las autoridades locales y el Gobierno federal, que encabeza el primer ministro Vladímir Putin.
"Estamos muy preocupados. Una vez más se demuestra que en Rusia no se observa el artículo 31 de la Constitución, que garantiza la libertad de celebrar mítines y marchas", declaró Oleg Orlov, director de la prestigiosa organización rusa de defensa de los derechos humanos Memorial.
Orlov comparó la situación de los opositores en Rusia con la de la oposición iraní. "En Irán impiden las acciones de la oposición más o menos de la misma manera", dijo.
Las manifestaciones comenzaron en el puerto de Vladivostok, a orillas del océano Pacífico, donde, según los organizadores, más de 1.500 personas se congregaron en la plaza Central de esa ciudad.
La dimisión de las autoridades locales y del Gobierno federal y la restitución de las elecciones de los gobernadores eran, entre otras, las demandas de los manifestantes, según informaron las agencias rusas. La protesta en ese puerto, que contaba con el permiso de las autoridades, transcurrió en medio de fuertes medidas de seguridad y sin incidentes.
En la otra punta de Rusia, en Kaliningrado, unas 5.000 personas participaron en un mitin relámpago, que sustituyó la manifestación inicialmente programada por la oposición después de que las autoridades accedieran a un debate televisivo en vivo.
En Kazán, la capital de la república rusa de Tatarstán, centenares de personas protestaron contra el incremento de las tarifas de los servicios comunales y para reclamar pensiones dignas. "Estaré mejor en la cárcel: mi pensión es de 5.590 rublos (unos 190 dólares)", rezaba la pancarta que sostenía una jubilada que participaba en el mitin, mientras en San Petersburgo, la segunda ciudad de Rusia, dos mítines de protesta reunieron a más de un millar de personas.
El ministerio del Interior de Rusia informó de que más de 5.000 efectivos fueron movilizados para velar por el orden público.