Oriente medio. El gobierno hebreo anunció que responderá con dureza al ataque
AGENCIAS. JERUSALÉN.
Un cohete lanzado desde Gaza provocó ayer la muerte de un trabajador tailandés en Israel en un ataque que coincidió con la primera visita de la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, a la franja palestina.
Israel anunció que responderá con dureza al ataque, cuya autoría reclamaron las Brigadas Ansar al-Suna (grupo cercano a Al Qaeda) y que es el primero mortal desde que hace más de un año finalizó la ofensiva militar del Estado judío en Gaza Plomo fundido, que costó la vida a 1.400 palestinos, la mayoría civiles, y trece israelíes.
El ataque fue duramente condenado por la Catherine Ashton, que se mostró "conmocionada por la trágica pérdida de una vida".
La víctima es un emigrante de nacionalidad tailandesa que trabajaba junto a decenas de compatriotas en un invernadero del kibutz Moshav Netiv Ha'asara, en el norte del desierto del Negev, cuando tuvo lugar el impacto.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad accedió en la mañana de ayer a la franja palestina por el paso fronterizo de Erez tras entrevistarse a primera hora en Jerusalén con el presidente de Israel, Simón Peres, a quien indicó que con su gira "trata de apoyar los esfuerzos de paz" que lidera Estados Unidos para reiniciar las negociaciones entre israelíes y palestinos, estancadas desde hace más de un año y que la semana pasada acordaron reiniciar de forma indirecta con la mediación de Washington.
Las vuelta a las negociaciones parecía inminente hasta que Israel anunció la construcción de cientos de nuevas viviendas en una colonia judía en Jerusalén Este, en territorio ocupado, lo que generó la negativa palestina a regresar al diálogo y una crisis diplomática con EEUU, cuyo vicepresidente, Joe Biden, visitaba en esos momentos Jerusalén.
En Gaza, Ashton pidió el levantamiento del estrecho bloqueo al que Israel somete a la población desde hace más de tres años y adelantó que "el sufrimiento de Gaza" se analizará en la reunión del viernes en Moscú del Cuarteto de Paz para Oriente Medio, integrado por la ONU, la UE, EEUU y Rusia. La jefa de la diplomacia europea no se entrevistó con ningún dirigente del gobierno del movimiento islamista Hamás.