AGENCIAS. MOSCÚ.
A 20 años del fin de la Guerra Fría, Moscú y Washington, "ya no soy adversarios, pero tampoco amigos", dijo ayer el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, quien aseguró que su relación con su homóloga estadounidense Hillary Clinton es "constructiva y orientada a las soluciones" pese a las diferencias.
Ambos, reunidos en Moscú, expresaron ayer su confianza en la pronta firma del nuevo tratado de desarme nuclear entre ambos países. "Los resultados de las últimas rondas nos hacen pensar que en breve concluiremos las negociaciones" sobre el nuevo tratado de reducción de armas estratégicas, señaló Clinton en rueda de prensa conjunta con su colega ruso.
Rusia y Estados Unidos iniciaron el 9 de marzo en Ginebra la décima y, previsiblemente, última ronda de negociaciones sobre desarme iniciadas hace casi un año por Medvédev y Obama en Londres. Recientemente, Lavrov aseguró que el nuevo tratado contemplará la vinculación entre el armamento ofensivo -misiles balísticos- y el defensivo -sistemas antimisiles-, a lo que EEUU se muestra reticente.