GERARDO TENA. MÉXICO.
El Gobierno mexicano llamó ayer a Estados Unidos a combatir juntos al crimen organizado, cada uno en su territorio, tras la muerte de tres personas vinculadas con el consulado estadounidense en Ciudad Juárez, y pisó el acelerador para restaurar el tejido social en esa urbe, la más violenta del país.
México y EEUU deben asumir esta estrategia "como una batalla que en ambos lados de la frontera estadounidense y mexicana tenemos que pelear y ganar como aliados, cada quien en su territorio, cada quien en el ámbito de su competencia, pero con una estrecha colaboración en materia de información, inteligencia, y políticas públicas", dijo en un discurso el presidente mexicano.
Apuntó que el de las drogas "es un problema binacional, que tiene un origen común, fundamentalísimo, que es el consumo de drogas en Estados Unidos y la criminalidad asociada a ese tráfico, y en consecuencia es responsabilidad para ambos países". Calderón viajó ayer por tercera vez en poco más de un mes a Ciudad Juárez, en una gira programada desde la semana pasada pero en el contexto del asesinato de un matrimonio estadounidense. "Los homicidios sufridos recientemente, de personas relacionadas con el consulado de EEUU en esta ciudad, son verdaderamente indignantes, inadmisibles, profundamente lamentables", reiteró Calderón, quien ya el fin de semana había condenado el hecho.