EFE. BOGOTÁ.
Colombia concluyó ayer una jornada electoral relativamente tranquila, que se vio enturbiada con el estallido de un coche bomba en Antioquía, con un muerto, y la desactivación de explosivos en varias regiones. Los 10.376 puestos para votar en las elecciones legislativas colombianas cerraron a las 16.00 hora local (21.00 GMT) en medio también de denuncias por la falta de transporte para algunos votantes e irregularidades en el proceso.
Los colombianos renovaron el Senado y la Cámara de Representantes, y designaron por primera vez en forma directa a sus cinco representantes en el Parlamento Andino, cuyos resultados sólo se conocerán cuando el organismo electoral entregue los resultados finales debido que no hay sondeos a pie de urna en Colombia. Los electores también eligieron en las urnas a los candidatos de los partidos Verde y Conservador para las elecciones presidenciales del 30 de mayo.
En este maratón electoral, los habitantes de ocho departamentos de la costa atlántica tuvieron además una consulta no vinculante denominada ´Voto Caribe´, por la que se pronunciaron sobre la eventual creación de ente territorial autónomo en el norte del país.
Un muerto
El incidente más grave ocurrió en el departamento de Antioquía, donde estalló un coche bomba y murió un presunto guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), al parecer cuando manipulaba los explosivos, al tiempo que la policía desactivaba otro vehículo bomba en Arauca (frontera con Venezuela). En ambos casos, según las autoridades, se buscaba atentar contra la jornada electoral. También seis soldados resultaron heridos en un asalto guerrillero a una tanqueta militar en el municipio de Caloto, n el departamento de Cauca (suroeste).