EFE. JERUSALÉN.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, intentó ayer rebajar la tensión con EEUU al calificar de "lamentable" el anuncio de construcción de 1.600 casas en Jerusalén Este en plena visita del vicepresidente estadounidense, Joe Biden. "Fue un incidente lamentable cometido desde la buena fe y que no debería haber tenido lugar", afirmó Netanyahu al comienzo de la reunión semanal del consejo de ministros, en la que anunció medidas para evitar que se den incidentes similares.
El jefe del Gobierno israelí definió la actual situación con su principal aliado, Washington, como de "crisis" y pidió "aplomo" para afrontarla. Netanyahu se disculpaba así de nuevo por el anuncio de ampliación de la colonia judía de Ramat Shlomo, en el territorio palestino ocupado de Jerusalén Este, efectuado el pasado martes en plena visita de Biden y un día después del anuncio por la Casa Blanca del inicio de negociaciones indirectas de paz con los palestinos.