AGENCIAS. NUEVA YORK.
La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Navi Pillay, alertó ayer sobre el "inaceptable" y "peligroso" discurso con el que las autoridades y los medios de comunicación italianos están tratando el fenómeno de la inmigración, por lo que pidió a todos los cargos públicos que se abstengan de relacionar inmigración con delincuencia.
A las violentas agresiones sufridas por inmigrantes temporeros en la región de Reggio Calabria el pasado mes de enero le siguieron unas declaraciones del primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, quien asoció directamente el delito y la inmigración. "Menos inmigrantes significa menos criminales", dijo.
La Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU criticó que el Gobierno italiano esté abordando la inmigración como un problema de seguridad en lugar de buscar la manera en la que integrar a los ciudadanos extranjeros. Además, destacó negativamente las condiciones de exclusión en las que viven las comunidades de etnia gitana.