AGENCIAS. LA HABANA.
Las relaciones de Cuba con la Unión Europea, que España y otros países buscaban normalizar, volvieron a empeorar ayer tras la condena del Parlamento Europeo a la muerte del disidente Orlando Zapata y la instantánea réplica de La Habana con una andanada de insultos.
La Asamblea Nacional cubana acusó al PE de manipulador, mentiroso y tergiversador, de cinismo y discriminación, e incluso de causar la muerte de niños en países pobres, en respuesta a la condena sobre Zapata y la demanda de libertad "inmediata e incondicional" de los presos de conciencia de la isla (unos 200, según la disidencia). Conservadores, socialistas, liberales, verdes y euroescépticos se unieron para condenar "con firmeza" al Gobierno del general Raúl Castro, por 509 votos a favor, 30 en contra y 14 abstenciones. El PE calificó de "evitable y cruel" la muerte de Zapata y "deplora la ausencia de todo gesto significativo" del general Castro ante los llamamientos de la comunidad internacional para que respete los derechos y libertades fundamentales.
Por otro lado, la comisión opositora de derechos humanos desmintió ayer la afirmación del gobierno cubano cubano de que en la isla no hay presos en grave estado de salud, y emitió un listado con una "muestra" de 25 disidentes encarcelados y reos comunes muy enfermos. La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional contestó así al ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, quien afirmó que no hay presos "cuyo estado de salud sea incompatible con el internamiento penal". "Hay centenares de presos políticos o comunes con la salud muy quebrantada que debieran ser excarcelados de inmediato", dijo.
Por su parte, el ministro Miguel Ángel Moratinos, insistió en que España seguirá intentando revisar la posición común de la UE con Cuba durante la presidencia de turno para lograr avances en derechos humanos y la liberación de presos políticos, no para hacer "concesiones" al régimen castrista.