México. El presidente azteca mandará a la zona 2.600 policías federales más
AGENCIAS. CIUDAD JUÁREZ.
El presidente de México, Felipe Calderón, trazó ayer un plan para salvar a Ciudad Juárez, la urbe más violenta del país, que contempla la participación ciudadana y la permanencia del Ejército para combatir a los cárteles, en medio de la indignación de los padres de 15 jóvenes asesinados hace once días. Calderón, se ha comprometido a enviar otros 2.600 policías federales a Ciudad Juárez, ubicada en el estado de Chihuahua, para dar respuesta al aumento de asesinatos en la localidad. Alrededor de 250 personas han perdido la vida en esta ciudad en lo que va de año y 2.600 fueron asesinadas en 2009.
Aunque el mandatario admitió, en un encuentro con familiares cuyos allegados han muerto en episodios violentos en la ciudad, no ser lo suficientemente "irresponsable" como para pensar que el problema de inseguridad en Ciudad Juárez se puede resolver en 15 días, insistió en respaldar su estrategia de sacar al Ejército a la calle a combatir el narcotráfico, criticada por algunos sectores de la sociedad.
"El Ejército no se retira de Ciudad Juárez, seguirá dando apoyo subsidiario", recalcó el mandatario, quien precisó que los militares podrán apoyar a otras comunidades y municipios de la región afectados por la violencia como Guadalupe, Praxedis y Palomas. "Nuestra obligación es enfrentar al crimen organizado con toda la fuerza del Estado", insistió.
El mandatario abogó por enfrentar el problema desde cuatro ejes: institucional, operacional, social, y de participación ciudadana. Al abundar sobre sus propuestas dijo que una de la causas de exacerbación del delito es la impunidad, ante lo cual señaló que debe revisarse por qué las autoridades no son capaces de actuar y sancionar cuando hay una denuncia.
También pidió revisar el sistema penal en el estado de Chihuahua, cuya capital es Ciudad Juárez, y avanzar en la aplicación de juicios orales. Aseveró que debe combatirse la corrupción y contrarrestar la penetración del crimen organizado en las corporaciones policiales.
Según Calderón, el problema de la violencia en Ciudad Juárez se debe a que las organizaciones antes exportaban su droga a EEUU y no les interesaba el mercado local, pero al crecer la economía de esta urbe y su población juvenil, la metrópoli se convirtió en "apetitosa".
Por otra parte, Calderón cerró filas con los militares al rechazar que el Ejército sea el responsable de los 1.000 casos de desapariciones registradas en Ciudad Juárez en los últimos años.