AGENCIAS. WASHINGTON.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó ayer las contribuciones ilimitadas de las grandes empresas a las campañas políticas, en un fallo que podría influir en las elecciones legislativas de noviembre próximo.
La respuesta demócrata no se hizo esperar. El presidente Barack Obama, en una declaración fuerte, criticó a la Corte por dar "luz verde a una nueva estampida de fondos con intereses especiales" en la política estadounidense.
"Es una gran victoria para las grandes empresas petroleras, los bancos de Wall Street, las compañías de seguros de salud y otros intereses poderosos que utilizan su poder cada día en Washington para ahogar las voces de los ciudadanos normales" indicó.
En una votación de cinco a cuatro, el Supremo dictaminó que las grandes empresas pueden gastar dinero sin límites en apoyo u oposición a los candidatos a la presidencia de EEUU o al Congreso. Desde 1947, las compañías no podían donar dinero para un candidato en particular y sólo estaban autorizadas a manifestar su postura sobre temas concretos en avisos publicitarios.
La decisión de ayer mantiene vigente el requisito de divulgación por el cual las empresas que gasten más de 10.000 dólares anuales en la producción o difusión de avisos electorales deben informar a la Comisión Electoral Federal, indicando los nombres y direcciones de cualquier persona que haya aportado más de 1.000 dólares para la propaganda.
La decisión del Supremo podría fortalecer las campañas electorales del Partido Republicano, tanto ante los comicios de noviembre para la renovación parcial del Congreso, como en la elección presidencial de 2012. Asimismo, puede debilitar la ventaja que tuvieron en 2008 el candidato Barack Obama, actual presidente de EEUU, y el Partido Demócrata, que fueron capaces de movilizar las contribuciones menores de millones de simpatizantes.
Obama dijo que trabajará de inmediato con el Congreso para desarrollar una "respuesta vigorosa" que pueda mitigar los efectos de la medida.