AGENCIAS. LONDRES.
Jack Straw, el que fuera ministro de Asuntos Exteriores de Reino Unido, admitió ayer ante la comisión en Londres que investiga la invasión de Irak en 2003 que habría podido impedir la acción militar.
"Era plenamente consciente de que mi apoyo a la acción militar era crítico. Si me hubiese negado, la participación de Reino Unido en la acción militar no habría sido posible", dijo. Aseguró que sin su aprobación no hubiese habido mayoría a favor de la invasión junto con Estados Unidos en el gabinete del entonces primer ministro Tony Blair. "Mi decisión de apoyar la acción militar contra Irak fue la más difícil de toda mi vida", escribió Straw en un memorándum.
En los meses que precedieron a la invasión -señaló- se fue convenciendo de que el régimen de Saddam Hussein constituía una gran amenaza. Posteriormente, añadió, tuvo dudas. "Como no encontramos armas de destrucción masiva, hemos pensado mucho si podríamos o deberíamos haber actuado de otra forma, pero entonces no sabíamos lo que hoy sabemos".
El comité está examinando las decisiones del gobierno de Londres que aprobó la controvertida invasión de Irak.