"Es la economía, estúpido". La célebre frase la dijo Bill Clinton tras su victoria electoral frente a George Bush padre. Ahora, ¿cuántas veces le habrá pasado a Barack Obama por la cabeza la popular consigna tras la derrota en Massachusetts? "La ira y la decepción" por la situación económica en el país habría movido a los electores a dar un rapapolvo a los demócratas en Massachusetts, dijo un compungido Obama después de la debacle que significó perder el escaño en el Senado en ese estado. Y anunció consecuencias. El presidente quiere volver a oír a los votantes, dar prioridad al empleo y en caso de que sea necesario dar marcha atrás con la reforma sanitaria. "Estábamos tan ocupados haciendo nuestras tareas e intentando superar la crisis aún pendiente que perdimos la percepción para hablar de las cosas que preocupan a los estadounidenses", dijo el mandatario.