AGENCIAS. SANÁ.
Yemen declaró ayer la guerra abierta contra Al Qaeda y pidió a sus ciudadanos que no colaboren con el grupo terrorista que lidera Usama bin Laden. Por su parte, los clérigos islamistas amenazaron con lanzar una ´yihad´ si intervienen en el país fuerzas militares extranjeras.
Una fuente de seguridad, perteneciente al Ministerio de Defensa, manifestó que se ha declarado una guerra contra los milicianos de Al Qaeda "cuando y donde" sean encontrados. Helicópteros de las fuerzas de seguridad rastrearon ayer por segundo día consecutivo las escarpadas montañas de la provincia sureña de Shabwa en busca de cerca de 25 presuntos milicianos que el pasado martes perpetraron ataques en la región.
La agencia estatal Saba aseguró que Abdulá al Medhar, líder de una célula de Al Qaeda en el país, había muerto en el marco de los operativos desarrollados por las fuerzas gubernamentales. Según los datos de los que se dispone, Al Medhar murió en un tiroteo con los agentes que habían rodeado su vivienda para detenerle.
Por su parte, un grupo de clérigos musulmanes ha comunicado que los yemeníes tienen el deber religioso de resistir a la intervención militar extranjera. "En caso de que cualquier elemento extranjero insista en sus hostilidades o en sus ataques contra el Ejército y las fuerzas de seguridad en Yemen, el Islam requiere que todos sus fieles se unan a la'yihad", puede leerse en un comunicado al que se han adscrito unos 150 líderes religiosos.
Éstos argumentaron que la ´sharia', o ley islámica, rechaza la cooperación militar con otros estados, y advirtieron de que ello podría afectar a los intereses del país. En opinión del clérigo Abdul Majid al Zindani, aquellos que se decantan por esta estrategia sólo intentan apropiarse de las riquezas del país. Estos religiosos señalaron que su postura está en línea con la de la mayoría de la población y con la del Gobierno.