J.M. TEHERÁN.
Un nuevo paquete de sanciones internacionales a causa del programa nuclear no afectará de modo alguno a Irán ni ayudará a resolver el conflicto, subrayó el portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Ramin Mehmanparast.
El funcionario iraní volvió a instar a la comunidad internacional a que adopte "una postura más constructiva" y abogó por continuar con la negociación con el grupo 5+1, integrado por los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania. "Como ya hemos dicho en otras ocasiones, las sanciones de las que se habla no van a ser útiles ni constructivas. No creemos que con este método se puedan solucionar los problemas", afirmó.
"Si insisten en este camino y tratan de privarse del potencial que tiene Irán, ¿no serán ellos los que queden dañados y no ningún otro?", se preguntó. "En vez de reconocer los derechos de un país comprometido con las naciones, que ha colaborado totalmente con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), y escuchar sus propuestas, se dedican a politizar el tema", criticó.
En este sentido, Mehmanparast insistió en que en caso de que las medidas punitivas sean aprobadas, la República Islámica "seguirá resistiendo y logrando éxitos tal como lo ha hecho en los pasado 31 años".
Irán mantiene un enconado pulso con gran parte de la comunidad internacional a causa de las sospechas que levanta su programa nuclear. Países como Estados Unidos, Israel, Francia, Alemania y el Reino Unido acusan al régimen iraní de ocultar, bajo su esfuerzo atómico civil, un proyecto de naturaleza clandestina y aplicaciones bélicas cuyo objetivo sería la adquisición de un arsenal nuclear, alegación que Irán rechaza.
El conflicto se agravó a finales del pasado año después de que Teherán rechazara una propuesta de Washington, París y Moscú para enviar su uranio al 3,5% al exterior y recuperarlo tiempo después enriquecido al 20%, en las condiciones necesarias para mantener operativo su reactor nuclear civil en la capital.
Irán ha advertido que conseguirá el combustible "por sus propios medios" si no se lo suministra el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), mientras que EEUU ha amenazado con nuevas sanciones, una opción que parece contar con el visto bueno de Reino Unido, Francia y Alemania.