AGENCIAS. EL CAIRO.
La sección afgana de la red terrorista islámica Al Qaeda ha reivindicado el atentado suicida perpetrado la semana pasada por un presunto doble agente jordano contra una base estadounidense en Afganistán en el que murieron siete agentes de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), y afirmó que el objetivo del ataque era vengar la muerte de sus líderes. Entretanto, tanto las autoridades jordanas como la mujer del suicida negaron que este fuera un agente doble.
"Hizo detonar su cinturón de explosivos, oculto a los ojos de quienes no creen en el Más Allá, durante una reunión de responsables de la Inteligencia estadounidense y jordana", declaró el líder de Al Qaeda en Afganistán, Mustafá Abul Yazid. "Vengó a nuestros primeros mártires, tal como escribió en su testamento".
Entretanto, fuentes del Gobierno jordano señalaron a la cadena Al Yazira que el autor del atentado era un informante de los servicios de inteligencia estadounidenses y no un agente doble.
Según fuentes de inteligencia citadas por los medios estadounidenses, debido a sus conexiones con Al Qaeda, Al Balawi fue reclutado por la inteligencia jordana para seguir la pista del ´número dos´ de la red terrorista, Ayman Al Zawahiri. Previamente había sido encarcelado en Jordania y posteriormente puesto en libertad por falta de pruebas que lo incriminaran.