Terrorismo. La casa Blanca anuncia una revisión de la política para la seguridad aérea
EFE. WASHINGTON.
"En última instancia la responsabilidad es mía", aseguró ayer el presidente de EEUU, Barack Obama, en relación a los fallos en los servicios de inteligencia, parafraseando el famoso lema del presidente Harry Truman. Ante estos errores, Obama anunció cambios para mejorar los servicios de información y los sistemas de registro en los aeropuertos para que lo ocurrido recientemente en un avión de Northwest no vuelva a repetirse.
El presidente pidió que se investiguen "de inmediato" las pistas sobre amenazas terroristas, que los informes de inteligencia se distribuyan de forma "más amplia y rápida", y mejoren los sistemas de análisis y el funcionamiento de las listas de vigilancia de terroristas. Además dijo que EEUU aumentará en los aeropuertos el uso de tecnología de registro de los pasajeros, incluidos los escáneres con imágenes corporales.
"Expandiremos el uso de sistemas de detección, incluyendo tecnología con imágenes", anunció Obama, como respuesta al intento de atentado el día de Navidad cuando un avión se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Detroit (Michigan). Insistió en que los servicios de inteligencia, que tenían información, fallaron a la hora de "atar los cabos" e impedir que un joven nigeriano de 23 años, Umar Farouk Abdulmutallab, abordara con explosivos en su ropa interior un vuelo que cubría la ruta entre Amsterdam y Detroit. Durante su breve comparecencia en la Casa Blanca, que se aplazó dos veces ayer, Obama dijo que la comunidad de inteligencia había recabado información sobre la filial de Al Qaeda en Yemen, a la que EEUU ha vinculado con la trama del atentado fallido. Insistió en que, a pesar de esos datos, los responsables de inteligencia no dieron prioridad a cierta información "relacionada con un posible ataque contra" EEUU. Apuntó que eso a su vez impidió llegar a la conclusión de que Abdulmutallab estaba planeando un ataque y que su nombre se incluyera en la lista de personas a las que no se permite volar dentro de EEUU y hacia este país. "En lugar de un fallo a la hora de recolectar o compartir información de inteligencia, éste fue un fallo a la hora de conectar y entender la (información de) inteligencia que ya teníamos", indicó.
Gastos del 11-S
Por otra parte, la Alcaldía de Nueva York ha pedido a la Casa Blanca que abone los 200 millones de dólares anuales en gastos de seguridad que costará albergar en la ciudad el juicio a cinco supuestos terroristas vinculados a los ataques del 11 de septiembre de 2001.
El alcalde de la Gran Manzana, Michael Bloomberg, explicó en una misiva enviada al director de la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca, Peter Orszag, que su administración no cuenta con los recursos necesarios para hacerse cargo del costo del dispositivo de seguridad. "Los recursos financieros de Nueva York han disminuido y nos hemos visto obligados a reducir el personal del departamento de Policía", dijo.