Terrorismo. Yemen
EFE
Las embajadas de EEUU y del Reino Unido en el Yemen cerraron hoy tras amenazas de Al Qaeda, mientras que la de España restringe el acceso a su edificio, en un fin de semana que coincidió con la visita del jefe del Mando Conjunto Central, general David Petraeus.
Fuentes de los servicios de seguridad yemeníes, que pidieron no ser identificadas, explicaron a Efe que las embajadas de EEUU y del Reino Unido recibieron informaciones de la Inteligencia sobre posibles ataques contra ellas y contra los intereses de sus países en el Yemen. Ante ese aviso, ambas legaciones tomaron las precauciones necesarias para hacer frente a cualquier ataque que pueda ocurrir.
Mientras, España restringió el acceso a su embajada por motivos de seguridad. El embajador español en Yemen, Marcos Vega, se encuentra en estos momentos en España, y es otro diplomático quien se ocupa de la representación en Yemen. La embajada española en Saná se abrió en 2006.
En la capital yemení son palpables los signos de un continuo nerviosismo; el general David Petraeus, el comandante militar estadounidense en la región que abarca entre Mogadiscio y el Hindukush, se reunió sorpresivamente el sábado con el presidente yemení Ali Abdullah Salih. El mensaje entre líneas está claro: Washington agudizará su lucha contra el terrorismo en la zona.
El ministro de Exteriores del país, Abu Bakr al Kirbi, insiste por su parte en que Yemen gestiona por sí mismo la lucha contra el terror, al mismo tiempo que el jefe de los servicios secretos, Ali al Anisi, opina que todos los discursos sobre la presencia de Al Qaida en Yemen son "exagerados".
Sin embargo, desde que el presidente estadounidense, Barack Obama, responsabilizara por primera vez oficialmente a Al Qaida en Yemen de la autoría del ataque frustrado de Detroit, está claro que se cierne una tormenta de castigos estadounidense sobre los valles y las cuevas en las montañas en las provincias surorientales, donde se sospecha se encuentran las nuevas generacioens de Al Qaida. Los extremistas instruyeron y dirigieron al parecer en territorio yemení al atacante del avión de Detroit, Umar Farouk Abdulmutallab. Su organización se denomina Al Qaida en la península arábiga, que surgió hace un año de la fusión entre las ramas yemení y saudí de Al Qaida.
Yemen no es "puerto seguro para terroristas", aseguraba ayer el jefe de los servicios secretos Al Anisi. Sin embargo, hasta los atentados del 11 de septiembre de 2001, los extremistas islamistas entraron y salieron libremente del país árabe. Después el presidente Salih, que desde hace 20 años dirige el país destruido por la pobreza y la violencia, tomó la decisión estratégica de ponerse al lado de Estados Unidos para apoyarlo en su guerra declarada entonces al terrorismo.
Todo ello se produce en un momento en que Estados Unidos aumenta su ayuda al país para que éste refuerce las operaciones antiterroristas contra las bases de Al Qaida en el sur del país. La asistencia militar actual se estima en unos 70 millones de dólares y podría aumentar, según los expertos.
Londres, una nueva unidad antiterrorista en Yemen podría ser financiada conjuntamente por Estados Unidos y Reino Unido. La capital británica quiere albergar una conferencia contra el terrorismo centrada en Yemen a finales de enero que reúna a líderes mundiales para discutir la situación de seguridad en ese país.
Por otra parte, los servicios secretos británicos MI5 recibieron duras críticas tras saberse que Los extremistas con los que tenía relación Umar Farouk Abdulmutallab en Londres eran observados por el MI5 cuando el joven nigeriano cursaba ahí estudios de ingeniería. Sin embargo, los servicios secretos británicos no trasladaron esas informaciones a las autoridades de EEUU.