Terrorismo. Gordon Brown ordena una revisión del sistema de seguridad en los vuelos
AGENCIAS. LONDRES.
El primer ministro británico, Gordon Brown, ha ordenado una revisión del sistema de seguridad en los aeropuertos del Reino Unido a raíz del atentado fallido del pasado día de Navidad en un avión con destino a Detroit (EEUU), informó ayer la BBC.
Brown, que espera el resultado de un informe al respecto en los próximos días, ha declarado que "hay que moverse con rapidez" para mejorar la seguridad aeroportuaria tras "la llamada de alerta" que supuso el frustrado ataque.
Al igual que ha hecho Holanda, el Gobierno británico considerará la introducción de escáneres corporales en sus aeródromos para minimizar la probabilidad de embarque de explosivos.
Según las autoridades estadounidenses, el nigeriano Umar Farouk Abdulmutallab, de 23 años, inició el encendido de una mezcla explosiva cuando viajaba de Amsterdam a Detroit en un avión comercial con unas 300 personas a bordo.
El jefe del Gobierno británico señaló que el supuesto terrorista, que había estudiado en Londres, estableció contacto con Al Qaeda en Yemen tras abandonar el Reino Unido.
Un antiguo compañero de estudios del sospechoso, Qasim Rafiq, aseguró ayer a la BBC que el nigeriano no había mostrado signos de radicalismo durante su periodo como presidente de la Sociedad Islámica del University College de Londres.
Rafiq, que precedió a Abdulmutallab en ese cargo, cree que éste se radicalizó cuando dejó Gran Bretaña en el 2008.
En su mensaje de Año Nuevo, colgado en la página web de Downing Street, Brown dijo el viernes que el atentado fallido sobre EEUU era otra "llamada de alerta sobre las batallas que debemos librar, no sólo por la seguridad frente al terrorismo sino también por los corazones y las mentes de una generación".
Por otra parte, el presidente de EEUU, Barack Obama, se reunirá el martes en la Casa Blanca con los responsables de las agencias de Seguridad Nacional para discutir los fallos que permitieron un ataque terrorista fallido en un avión comercial. El Gobierno encara críticas crecientes en el Congreso por los supuestos fallos de vigilancia, que permitieron que el pasado 25 de diciembre, Farouk Umar Abdulmutallab viajara en un avión comercial de Amsterdam a Detroit con explosivos. Según las autoridades, Abdulmutallab inició la ignición de una mezcla química oculta entre sus ropas, pero otros pasajeros y el personal de vuelo de Northwestern, que llevaba unas 300 personas, dominaron al supuesto terrorista e impidieron la detonación en el avión.
Entre los funcionarios que deberán dar más explicaciones al presidente norteamericano se encuentra la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y el director nacional de Inteligencia, el almirante de cuatro estrellas Dennis Blair, que supervisa la coordinación entre 16 agencias de espionaje, análisis y operaciones especiales.