EFE. PEKÍN.
Los tribunales chinos condenaron ayer a muerte a cinco uigures más por los disturbios étnicos de julio entre esta etnia y la china, en los que murieron 197 personas, por lo que son ya 22 los uigures condenados a la pena capital por este conflicto.
Entre ayer y el miércoles 22 uigures fueron juzgados en Urumqi, capital de la región occidental china de Xinjiang, con distintos cargos en relación a los conflictos del 5 de julio de 2009, según informó la portavoz del gobierno regional, Hou Hanmin.
Del total de 22 condenados a muerte desde que se iniciaron los juicios por las revueltas -que dejaron además 1.600 heridos-, nueve de los sentenciados han sido ya ejecutados.
Uno de los condenados ayer a la pena capital es un joven uigur de 19 años llamado Mehmet Maheti.
En el mismo juicio celebrado ayer, otros cinco uigures fueron condenados también a la pena de muerte, pero con posibilidad de conmuta a cadena perpetua si muestran buen comportamiento, según la portavoz.
Los disturbios se originaron con una manifestación de la minoría uigur (una etnia turca de credo musulmán que habita la región desde hace siglos), en protesta por el linchamiento de varios miembros de su etnia en el sur de China, ya que los responsables de estos ataques no habían sido castigados.