Las fuerzas de seguridad paquistaníes han repelido en las últimas 24 horas varios ataques en el conflictivo noroeste del país y han causado la muerte de al menos doce insurgentes. En la región tribal de Khyber, un grupo de integristas atacó anoche un puesto de control del cuerpo de la guardia de fronteras, tras lo cual se inició un "duro combate" en el que perdieron la vida seis de los agresores y muchos otros resultaron heridos, explicó la comandancia paquistaní en un comunicado.
Las fuerzas gubernamentales iniciaron a finales de noviembre una ofensiva militar en esta conflictiva demarcación, en la que se encuentra el principal paso terrestre hacia el vecino Afganistán.
Además, otros seis insurgentes fueron abatidos ayer en Waziristán del Sur, una demarcación tribal considerada el feudo máximo de los talibanes donde las tropas también mantienen operaciones, informó el Ejército en un comunicado.
No fue el único acto violento del día: en la ciudad de Peshawar, capital de la cercana Provincia de la Frontera Noroeste, un agente resultó herido al explotar una bomba activada por control remoto al paso de un furgón policial.