AGENCIAS. ROMA.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, agradeció ayer las muestras de "cercanía y afecto" que ha recibido desde que el pasado domingo fuera agredido al término de un mitin en la plaza del Duomo de Milán.
"Gracias de corazón a las muchísimas personas que me han mandado mensajes de cercanía y afecto. Repito a todos que estén serenos y seguros. El amor gana siempre sobre la envidia y el odio", escribe el mandatario en un escueto mensaje divulgado ayer en la página web de su partido.
El último parte médico emitido ayer informa de que el primer ministro será dado de alta hoy y deberá abstenerse de cualquier actividad durante al menos las próximas dos semanas.
Por otra parte, el temor a una nueva agresión contra Silvio Berlusconi similar a la que sufrió el pasado domingo en Milán llevó ayer la cuestión de la seguridad del primer ministro italiano al centro del debate político del país, que, lejos de calmarse, volvió a registrar altas cotas de tensión. La agresión acaparó el protagonismo de la actividad del Parlamento donde se abordó de lleno la seguridad de Berlusconi.
La Comisión Parlamentaria para la Seguridad de la República (COPASIR) celebró una reunión en Roma para analizar los datos facilitados por los servicios secretos del país que indican que existe el riesgo de que una agresión similar pueda repetirse, dados los "muchos puntos de tensión" abiertos en Italia. "La vigilancia y protección deberá ser muy alta porque el riesgo de que un episodio tan grave pueda derivar en un aumento del peligro, y también en imitaciones de los hechos, es un riesgo que existe", subrayó el presidente de la COPASIR, Francesco Rutelli.
Las eventuales repeticiones de este tipo de actos fueron también abordadas por Maroni en una tensa sesión en la Cámara Baja, en la que el titular de Interior habló de una "espiral de emulación" generada por los tonos "ásperos de la dialéctica política y la creciente campaña contra el presidente" del Ejecutivo.
Poco después de hablar Maroni llegó el turno del líder del opositor partido Italia de los Valores (IDV), Antonio di Pietro, uno de los más criticados estos días tras las declaraciones que hizo después de la agresión, en las que afirmó que Berlusconi instiga a la violencia con su comportamiento. Fue entonces cuando los diputados del gobernante Pueblo de la Libertad (PDL), el partido de Berlusconi, decidieron abandonar la sala en protesta, lo que elevó el clima de tensión en la Cámara y dio muestras de que en este asunto tampoco existe unidad política en Italia. "No nos dejaremos intimidar. Nosotros no hacemos oposición con odio a Berlusconi, sino por amor a nuestro país. Desde hace quince años combatimos contra las medidas que ofenden las conciencias", afirmó el ex magistrado Di Pietro.