Italia. Silvio Berlusconi, que sigue hospitalizado, tiene rota la nariz y dos dientes
AGENCIAS. ROMA
Con la nariz rota y dos dientes partidos, el dolor es lo de menos para Silvio Berlusconi. No sufre por las heridas, lo hace, sobre todo, por el clima de violencia que se ha generado en el país. Al menos así lo cuenta el presidente del Senado y dirigente de su partido, Renato Schifani, que ayer acudió al hospital a visitar al primer ministro italiano. Más rotundo, el ministro de Interior, Roberto Maroni sostuvo que ´Il Cavaliere´ podría haber sido "asesinado".
El mandatario recibió ayer centenares de llamadas de solidaridad y decenas de visitas. A algunos de quienes acudieron al centro sanitario les expresó sus viviencias, y así, al director de informativos del canal de televisión Rete Quattro, Emilio Fede, le habló de la intervención divina en todo el proceso. "Me ha dicho que siente que todo ha sido un milagro, porque un centímetro más arriba y habría perdido el ojo. Naturalmente está dolorido, se le han suministrado analgésicos y no creo que se trate de una cosa de sólo 24 horas", indicó Fede.
Berlusconi está "preocupado porque existe una atmósfera de excesiva violencia. No está asustado, sino preocupado. Hago este trabajo desde hace cincuenta años, pero una cosa así, con un jefe de Gobierno objeto de una agresión, nunca la había visto", añadió.
A esta misma preocupación se refirió el presidente del Senado y dirigente de su partido, Renato Schifani. "Más allá del dolor físico, lo que hace sufrir a Berlusconi es el odio político que se ha transformado en una agresión".
Por su parte, el subsecretario de la Presidencia del Gobierno, Paolo Bonaiuti, comentó que, ya de camino al mitin, Berlusconi le preguntó si no creía que existía un clima de excesivo odio y le comentó que temía que algo ocurriera. "Paolo, ¿no sientes la tensión?, qué clima de violencia, qué espiral de odio nos rodea. ¿No piensas que puede pasar algo?", comentó Berlusconi antes de llegar el domingo al mitin en la Plaza del Duomo de Milán. Bonaiuti, quien afirmó que con Berlusconi siempre habrá agujeros en el sistema por su seguridad porque siempre está dispuesto a acercarse a la gente, indicó que encontró al mandatario "bien de ánimo".
No es seguro que Berlusconi reciba hoy el alta. Las consecuencias (del golpe) son más graves de lo que habíamos pensado en un primer momento, por lo que no se espera el alta antes de 24 ó 36 horas", indicó su médico personal.
La agresión al mandatario le ha producido un corte en el labio, la rotura del tabique nasal y de dos dientes de la arcada superior, lo que le causa dolor de cabeza y le hace difícil comer, según el parte médico.
Berlusconi recibió ayer la solidaridad del Papa y de varios líderes internacionales, como el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, el primer ministro de Rusia, Vladimir Putin,