AGENCIAS. WASHINGTON.
Osama bin Laden es una figura reconocida entre los extremistas, y debe ser capturado o muerto para poder derrotar a Al Qaeda, sostiene el máximo comandante de Estados Unidos en Afganistán. "No creo que podamos derrotar finalmente a Al Qaeda hasta que él sea capturado o muerto", dijo el general Stanley McChrystal a legisladores mientras testificaba ante una comisión del Senado.
En su alocución ante el Congreso de Estados Unidos, McChrystal describió la lucha en Afganistán como una guerra de percepciones y dijo que Osama bin Laden era un icono para sus hombres. "Creo que, en este momento, se trata de una figura emblemática, cuya supervivencia envalentona a al-Qaeda como una organización de franquicias en todo el mundo", subrayó.
Sin embargo, McChrystal advirtió que matar o capturar a Bin Laden no significaría el fin de la red, pero aclaró que el movimiento no puede ser erradicado mientras que Bin Laden siga libre.
Por otra parte, el jefe del Comando Central de EEUU, general David Petraeus, admitió ayer en el Senado que puede aumentar la violencia en Afganistán tras el envío de más tropas a ese país en 2010, pero vaticinó que la nueva estrategia militar tendrá "éxito".
En una audiencia en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Petraeus dijo que el avance en el combate contra los grupos insurgentes en Afganistán posiblemente sea más lento que el registrado con el aumento de tropas de EEUU en Irak hace dos años.
Sin embargo, afirmó, pese al incremento inicial de la violencia, la fuerza internacional en Afganistán puede alcanzar el "éxito".
"Lograr un avance en Afganistán será difícil y ese progreso probablemente sea más lento que el que se logró en Irak", declaró David Petraeus, aunque precisó que la situación en el país centroasiático no es "desesperanzadora".
Presencia multinacional
Por otra parte, un total de 36 países han ofrecido en firme más tropas para la misión de la OTAN en Afganistán durante 2010, unos compromisos que totalizan por ahora 6.800 soldados, dijo ayer el portavoz de la Alianza, James Appathurai.
Esos compromisos se sumarán a los 30.000 soldados que EEUU anunció la semana pasada y a las aportaciones que se esperan de otros países en los próximos meses.
Con la suma total de contribuciones, la OTAN considera que "el requerimiento para fuerzas de combate se cumplirá", señaló Appathurai en una conferencia de prensa.
El portavoz reconoció sin embargo que ISAF (la fuerza que la OTAN dirige en Afganistán) seguirá teniendo varias "carencias", especialmente en las áreas de instructores para el Ejercito y la Policía afganos y en helicópteros de transporte.