La resistencia afgana desafió ayer la decisión del presidente estadunidense Barack Obama de enviar 30 mil soldados adicionales a Afganistán y amenazó con hacer volver a los militares a Estados Unidos en un ataúd.
"Obama verá desfilar muchos ataúdes de soldados estadunidenses muertos en Afganistán", afirmó el líder talibán Qari Yusuf Ahmadi, quien afirmó que el envío de soldados suplementarios sólo conseguirá reforzar su resistencia y su lucha armada.
Los talibanes calificaron el calendario de Obama para una retirada de Afganistán anunciado el martes de "truco verbal para calmar los ánimos de la opinión pública norteamericana", que cada vez es más crítica con la guerra.
Los extremistas indicaron que "el aumento de soldados estadounidenses no tendrá efecto alguno" y que otorgará a los muyahidines "una oportunidad aún mejor de reforzar sus ataques y dañar aún más a la ya de por sí golpeada economía estadounidense".