AGENCIAS. TEGUCIGALPA.
El conservador Porfirio Lobo, de 61 años, ha sido elegido virtualmente como presidente de Honduras en medio de la crisis institucional por la que atraviesa la nación centroamericana desde el golpe de Estado dado a Manuel Zelaya el pasado 28 de junio, que sin duda fue uno de los factores que favoreció al político.
Pepe Lobo, como se le conoce cariñosamente en su país, nació en la ciudad de Trujillo el 22 de diciembre de 1947, pero es un hijo proclamado del ganadero departamento de Olancho, de donde son oriundos sus padres. Lobo militó en los años 60 en el desaparecido Partido Comunista de Honduras y tras la muerte de su padre, se hizo cargo de los negocios familiares, pero también de su legado político vinculado al derechista Partido Nacional.
Durante su carrera política se ha desempeñado en tres periodos como diputado al Congreso, órgano del que fue presidente de enero del 2002 a enero del 2006, además de haber sido jefe del Comité Central del Partido Nacional.
Lobo, cinturon negro de kárate, se declara con humildad un vendedor de "maíz y frijoles", pero en el país se le conoce por ser uno de los agricultores y potentados más potentados de Olancho, que en la actualidad simpatiza con orientaciones socialcristianas.
La postura de Lobo ante el golpe de Estado del 28 de junio de este año ha sido una llamada a la unidad nacional. Y ese es su plan ahora.