AGENCIAS. ISLAMABAD.
Una corte de Pakistán procesó ayer a siete ciudadanos paquistaníes por su presunta vinculación con el atentado de noviembre de 2008 en la ciudad india de Bombay.
Los acusados son Zakiur Rehman Lakhvi, jefe de operaciones de Lashkar-e-Toiba (LeT) y otros seis presuntos miembros de este grupo cachemir con base en Pakistán, al que la India también responsabilizó de la masacre que acabó con la vida de 166 personas. Según las autoridades paquistaníes, Lakhvi fue el presunto "cerebro" del atentado.
Las vistas tienen lugar a puerta cerrada en la cárcel de Adiala de Rawalpindi por motivos de interés nacional y para preservar las seguridad. El atentado, del que Nueva Delhi acusó desde el principio al LeT, complicó las difíciles relaciones entre las dos potencias nucleares del Sur de Asia.