DPA. LONDRES.
Equipamiento deficiente, intervención precipitada y ningún plan: En la operación de los soldados británicos en la Guerra de Irak se cometieron errores graves, según un informe del gobierno hecho público ayer. Toda la operación estuvo mal preparada y los soldados estuvieron mal equipados, tanto para el combate como para la ocupación que siguió después, se desprende de los documentos oficiales, que publicó el Sunday Telegraph dos días antes del inicio de las audiencias de una investigación independiente sobre la Guerra de Irak.
Además, el entonces primer ministro, Tony Blair, pudo haber engañado a la opinión pública, según los documentos a los que tuvo acceso el diario. Al parecer, ya en febrero de 2002 hubo planes para una invasión y un derrocamiento del régimen de Saddam Hussein. Sin embargo, Blair afirmaba por aquel entonces que al Reino Unido sólo le importaba el desarme y que no tenía planeada ninguna acción militar. Entre los documentos figuran transcripciones de declaraciones de militares de alto rango, que manifestaban su enfado por la mala preparación de la invasión.