Oriente Medio. Inicia unas maniobras militares para proteger sus instalaciones nucleares
AGENCIAS. TEHERÁN.
Irán no da un solo paso atrás. Bien al contrario, el régimen de los ayatolás sigue tensando la cuerda: lejos de detener su programa nuclear como le reclaman Estados Unidos, Francia y Rusia, el Ejército iraní inició ayer la mayor maniobra militar de los últimos años, un despliegue que tiene como primer objetivo proteger precisamente sus instalaciones atómicas. Los movimientos del Ejército estuvierona además precedidos por una dura amenaza contra Israel del alto mando de la Guardia Revolucionaria. "Si el enemigo se arriesga y lanza un misil contra Irán, nuestra fuerza balística reducirá a cero el centro de Tel Aviv incluso antes de que el polvo se haya disipado", afirmó Mojtaba Zolnour, representante del líder supremo de la Revolución Islámica, ayatolá Ali Jamenei, ante el citado cuerpo de elite.
"Los enemigos deben ser conscientes de que la capacidad militar de Irán ha conseguido grandes avances gracias al esfuerzo de sus científicos", agregó Zalnour, en respuesta a las reiteradas advertencias del Estado hebreo. Israel ha amenazado en varias ocasiones durante los últimos meses con bombardear las instalaciones nucleares iraníes si Irán no pone fin a su sospechoso programa de enriquecimiento de uranio y acepta las propuestas de gran parte de la comunidad internacional.
Estados Unidos, Francia y Rusia ofrecieron hace un mes un acuerdo a Teherán para el intercambio de uranio, pero el régimen iraní aún no ha respondido de forma oficial aunque ha dado a entender que lo rechazará. Y las maniobras militares refuerzan esa tesis. Los ejercicios bélicos tienen dos fases y cubrirán dos tercios del territorio nacional, explicó el sábado el general Ahmad Mighani, jefe del Estado mayor del Ejército de Aire iraní. En ellas participan diversas fuerzas del cuerpo de elite de los Guardianes de la Revolución -Pasdarán- y milicias regulares de la sección de voluntarios islámicos Basij, ambos soportes ideológicos del régimen. "Las provincias como Bushehr, Arak, Isfahan y Yazd (donde se encuentra las principales instalaciones nucleares de Irán) están incluidas en estas maniobras", recalcó Mighani.
Otro mando militar, el comandante del cuartel marítimo de la región oeste, capitán Abdul Hamid Kefayat, le mandaba una advertencia a Estados Unidos. Aseguraba para ello que las Fuerzas Armadas de Irán han conseguido dotarse de "sistemas de defensa sofisticados de fabricación nacional" que les permitirán alcanzar "blancos enemigos en el golfo Pérsico". ¿Y que enemigos hay en el golfo Pérsico? Pues casualmente allí es donde tiene desplegada Estados Unidos su quinta flota, integrada por portaviones y grandes buques de guerra.
"En los primeros años de la guerra (contra Irak 1980-1988), pese a no contar con armamento, logramos golpear al enemigo gracias a la fe. Hoy en día estamos orgullosos de haber cubierto todas las necesidades armamentísticas dentro del país y ser independientes de los extranjeros", señaló.
Tampoco el Gobierno iraní se anda por las ramas. Ayer, casi coincidiendo con las amenazas militares, el portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Ramin Mehmanparast, acusó a la Administración Obama de interferir en los asuntos internos de Irán y le advirtió de las consecuencias de seguir haciéndolo. "Es mejor que Clinton [Hillary, la secretaria de Estado de Estados Unidos] dedique parte de sus preocupaciones y sus lamentos al incumplimiento en su país de los derechos humanos", agregó Mehmanparast, en respuesta a las críticas de Clinton a las sentencias de muerte en Irán.
Mensajes contradictorios
· Prueban un nuevo sistema antiaéreo para proteger su fuerza nuclear– "Podemos garantizar que cualquiera avión de combate que caiga en nuestro radio de acción será destruido. Y en caso de que puedan escapar, las bases de las que han salido serán atacadas con misiles tierra-tierra antes de que aterricen", explicó ayer un general iraní.
· Dicen que quieren negociar– Mientras la amenazas se sucedían, el representante iraní ante el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Ali Asghar Sultaniye, reiteró ayer que su país está dispuesto a un dialogo positivo que de garantías para la entrega de combustible nuclear a Irán.